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Merecido homenaje

Vicente Torres

Hace 36 años ingresaba al Sindicato Médico del Uruguay un joven trabajador que buscaba mejorar sus expectativas laborales para iniciar una familia.

En una institución que expandía rápidamente, pero menos que en la actualidad, su número de afiliados, obligando a mejorar la recaudación de las cuotas sociales por toda la ciudad, le dieron una oportunidad de trabajo en la cobranza.

Al año, por su rendimiento y tenacidad, había pasado al frente. Por su juventud y dinamismo, rápidamente dominó la zona, y fue expandiendo su tarea a las aledañas.

Con el paso del tiempo se convertiría en uno de los mejores cobradores que tuvo la Institución. Posiblemente muchos de nuestros socios lo recuerden, por su baja estatura, recorriendo las zonas del Centro o de Pocitos. Visitaba su zona todos los días, establecía una excelente comunicación con los usuarios, transmitía sus inquietudes, sugerencias, o respondía a sus fundadas quejas. Contribuyó, con su trabajo diario, modesto y eficaz, a la consolidación de una institución que supo de crecimiento y de momentos difíciles.

El SMU tuvo siempre en Vicente Torres un funcionario ejemplar, por su dedicación, su laboriosidad, su honradez. Se destacó por la solidaridad con sus compañeros, con los asociados, médicos o estudiantes sin distinción, cuando pasaron momentos difíciles, en lo personal o en lo institucional. Siempre tuvo valentía para sostener sus puntos de vista, con respeto pero sin dobleces, ante cualquier circunstancia. Su conciencia como trabajador así se lo marcaba. Y se ganó el aprecio y el reconocimiento de todos.

Por ello, el Comité Ejecutivo le rindió un justo homenaje con motivo de acogerse a los beneficios de su jubilación.

Después de tanto caminar, le ha llegado el momento del reposo y podrá dedicar ahora más su tiempo a su familia, su compañera de toda la vida y sus tres hijas. Pero siempre lo tendremos cerca, con el calor de su ejemplo y la firmeza de sus convicciones.

¡Hasta pronto, Vicente!

a.l.t.

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