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Plataforma

Agrupación Constancio Castells

Recuperar la tradición gremial

Ya van 12 años de nueva vida gremial, desde entonces hemos constituido la única minoría de auténtica defensa de los principios gremiales por fuera de las alianzas político-partidarias y de las mezquinas avideces corporativas con que llegan muchos a los cargos de dirección sindical.

Muchos de los agremiados ya no esperan del gremio la defensa de sus condiciones laborales y remuneraciones, y recurren a empresas consultoras para que los asesoren o representen. Las Asambleas han perdido la función de discusión amplia y consulta, para ser un instrumento de decisión ejecutiva, a veces más que el propio Comité Ejecutivo, pero con una mínima representatividad. Muchas veces las asambleas son usadas para vehiculizar rápidamente intereses corporativos de grupos que resuelven sus temas, ante la indiferencia, cuando no el desconocimiento de todo el gremio. Todo esto sucede ante la incapacidad de la dirección sindical para conducir una política que priorice los problemas de las mayorías. Esto ha significado el alejamiento del gremio de un considerable número de colegas que antes se preocupaban y militaban en el SMU y ahora han llegado incluso a la desafiliación.

Las agrupaciones tradicionales se están desgranando y su gestión se entorpece con luchas internas y ajustes de cuentas. Las escisiones lejos de estar vinculadas a discrepancias en políticas gremiales se identifican con la avidez por el poder y los fraccionamientos y enfrentamientos internos de los grupos políticos a nivel partidario nacional, cuando no responden sólo a intereses corporativos que buscan el beneficio de sectores exclusivos de nuestra profesión. Abundan las figuras del pasado, desocupados, que resurgen con el fin de adquirir alguna notoriedad aunque jamás hayan contribuido a resolver los problemas de nuestro gremio.

Hemos impulsado una metodología de consulta eficaz y democrática a todo el gremio: el Plebiscito. Luego de diseminar amplia información sobre los temas y que todas las agrupaciones y las personas den su opinión hemos propuesto la consulta plebiscitaria. Sabemos que sobre los temas claves, donde cada opinión cuenta y no debe excluirse a nadie, esta forma de consulta es la más adecuada. Cuando propusimos la consulta sobre el tema de los ingresos a la Facultad de Medicina, hubo quienes intentaron bloquearla desde el Comité Ejecutivo y desde una Asamblea de mínima participación, pero en el plebiscito todos se expresaron y el gremio pudo tener una posición que por ser ampliamente mayoritaria permite avanzar en un tema fundamental que está afectando gravemente nuestro ejercicio profesional y amenaza corroer la estructura laboral profesional de los servicios asistenciales. Estas mayorías que se expresan sobre temas críticos no se reflejan en el actual Comité Ejecutivo a causa de su constitución claramente político-partidaria que obviamente no responde a los intereses gremiales ni de sus propios votantes.

Profesionalizar la tarea gremial, pero no rentar cargos políticos

Insistimos en la necesidad de profesionalizar la labor gremial reforzando las estructuras más eficientes y concretas de asesoramiento en el estudio serio de los temas laborales y salariales. Creemos en la utilidad del CIESMU, sustituyendo burocracias de alto costo y escaso servicio real para los afiliados.

Nos oponemos a los cargos rentados en los organismos gremiales de dirección. Simplemente eso, nos oponemos y nos seguiremos oponiendo.


Volver a defender el trabajo y el desarrollo profesional de todos

Reiteramos:

Nuestra más firme convicción de fortalecer la estructura laboral reconquistando el acceso al trabajo de los más capaces y no por cuotas políticas.

La necesidad de reconocer la Residencia Médica como la primera inserción laboral y formativa con firmes posibilidades de continuar en las instituciones para los que cumplen estas etapas con satisfacción.

La necesidad de mayor estímulo y garantías de continuidad laboral para los que deciden ampliar su formación en el extranjero, con la aprobación de programas institucionales de desarrollo de los recursos humanos.

Bregamos por la progresiva incorporación de cargos de dedicación a tiempo completo en las instituciones asistenciales, comenzando por cargos intermedios y siguiendo por cargos de máxima responsabilidad.

Somos partidarios de estimular la educación médica continua, creando una estructura de acreditación que sea considerada en la carrera institucional y que debidamente permita incluir esos créditos en la evaluación, jerarquización y remuneración de los cargos en las IAMC, y los servicios de salud públicos. Los sistemas de acreditación de los servicios de salud, establecidos por el MSP, deberían premiar a las instituciones que tengan políticas efectivas de desarrollo de los recursos humanos. El SMU debiera insistir en su aplicación en el CASMU y ser el primero en poner esa exigencia en las mesas de negociaciones con el MSP.

Medicina general y especialidades

Reconocemos la importancia de los médicos generales, para las diferentes etapas de la vida, y la importancia de un enfoque de atención a la familia. Apoyamos en ese sentido la iniciativa del decano Touya de reconocer la necesidad de una estructura académica especial para la formación de los nuevos profesionales en esta área. Frente a un crecimiento desordenado de las especialidades, entendemos que éstas tienen su lugar cuando refuerzan con sus adelantos la acción básica fundamental de los médicos generalistas. Esperamos que se desarrollen amplias comunicaciones y cooperación entre los generalistas y los especialistas.

En esta tarea el gremio debe ser el ámbito de encuentro y de elaboración de una posición política del SMU que promueva el crecimiento de un sistema de salud, con base en la atención por generalistas, buscando con tolerancia y buen oficio las vías de acercamiento y diálogo entre todas las ramas de la medicina reconociendo sus especialidades.

Bregamos por generar sistemas de capitación básica que permitan evaluar el desempeño de los médicos en el cuidado de salud de la población y que generen responsabilidad que pueda ser compensada con incentivos tanto en el sector público como en el privado.


En suma

Como afirmábamos en nuestro anterior manifiesto en 1995, «El SMU debe defender el trabajo médico tomando iniciativas en el plano de mejoramiento de los servicios de salud, debe contribuir a crear y exigir mecanismos de control de calidad en la gestión y prestación de servicios y a la real jerarquización de los mismos por sus resultados en salud de la población y la racionalidad de su inversión y desarrollo de los recursos humanos. Hoy la sociedad no dispone de esa información y su selección está orientada casi exclusivamente en los brillos de la aparente incorporación tecnológica e influida por la insistencia enceguecedora de las campañas publicitarias».

 

EN EL CASMU


Nuestra Agrupación ha tomado siempre los temas del CASMU con responsabilidad y hemos elegido los mejores técnicos, los más comprometidos con la Institución, para que nos representen en su Junta Directiva. Este año la encabezamos con el Dr. Ernesto Bastarrica que suma a su jerarquía técnica como neurocirujano de enorme prestigio en nuestro CASMU, la capacitación en administración de servicios de salud y su experiencia en la dirección del Hospital de Clínicas. Nos hemos opuesto a que esos cargos fueran desempeñados por personas ajenas a la Institución o sin ninguna experiencia. Aceptamos, pero no promovimos que esos cargos sean rentados, pero nos oponemos que sea la forma de remunerar a militantes y que se rote en ellos como si fueran cooperativas electorales, con funcionarios políticos rentados.

Nos oponemos a que los funcionarios integren la Junta Directiva, antes que se implemente la representación de los usuarios. Somos partidarios de que en CASMU se consulte permanentemente a los usuarios.

En relación con los técnicos, proponemos:

Crear una Unidad de Normalización Clínica que prepare guías de diagnóstico y tratamiento de las principales patologías. Estas guías servirán para la orientación del cuerpo médico y además permitirán evaluar el desempeño de los técnicos y planificar las compras de medicamentos y la incorporación de tecnologías.

Llevar adelante un plan de profilaxis de los juicios de mala práctica, contra los médicos y la institución, mediante:

–El control del llenado correcto de las Historias Clínicas por los distintos integrantes del equipo de salud.

–La promoción de la capacitación de los técnicos en aspectos éticos y de la relación médico-paciente.

Cumplir con los compromisos gremiales de remuneraciones médicas conquistados por el SMU para las demás instituciones. Denunciamos que actualmente el oficialismo amparado en la protección gremial que le da la inserción en el SMU, ha instituido la política de postergar unos días los pagos, y de esta manera robar un salario anual a los médicos.

En lo institucional proponemos

Dar al CASMU un grado suficiente de autonomía de gestión respecto al SMU. Proponemos que se realicen todos los pasos legales necesarios para ello, así como la Facultad de Medicina postula en la relación de la Universidad con el Hospital de Clínicas o como ASSE lo intenta al implementar la descentralización para los hospitales de Salud Pública. Somos conscientes que el CASMU debe reformular su autonomía en función de la legislación y reglamentaciones vigentes para las demás instituciones de salud.

Asignar a la Junta Directiva una mayor incidencia en la elaboración de políticas de desarrollo institucional y dar plenas potestades y responsabilidad a los niveles de Dirección Técnica, ya que hoy se deciden a nivel de la Junta temas de manejo de personal y decisiones inherentes a los Directores y mandos intermedios.

Incentivar la realización de convenios con otras IAMC, desarrollando las áreas comunes que sean convenientes a los intereses institucionales, tales como el desarrollo de IMAE.

Incentivar la captación de afiliados focalizando en los grupos juveniles y el área metropolitana de Montevideo.

Completar el proceso de centralización de todos los servicios de nivel especializado con la construcción de un nuevo sanatorio (CASMU 5) a fin de facilitar la asistencia al abonado y disponer de áreas de internación con un nivel de confort superior al de las buenas IAMC del país.

En relación con los funcionarios del CASMU proponemos

Incentivar al funcionario de acuerdo con las evaluaciones de los abonados, que se realizan en forma permanente. Este item es también válido para los médicos. Esta propuesta es factible y sólo requiere que se cumpla con el sistema de evaluación previsto que incorpora la opinión de los abonados como factor del puntaje evaluatorio.

Completar los procesos de control de cumplimiento de horarios y funciones, procurando la flexibilización de funciones, a fin de adaptarse a las nuevas necesidades de atención al paciente.

Instrumentar un conjunto de mandos medios de confianza, no sujetos al control sindical y con condiciones de ingreso, remuneración y cese condicionados al cumplimiento de objetivos.

Proceder a un estudio por una entidad independiente de los costos y ventajas de una externalización de los servicios que son habitualmente externalizados en todo el mundo. El caso más típico son las 1.500 raciones diarias de los comedores de funcionarios.

 

EN LA FORMACIÓN DE RECURSOS HUMANOS
PARA LA SALUD. LA FACULTAD DE MEDICINA

Apoyamos y seguiremos apoyando la tarea de la Facultad de Medicina en esta nueva gestión.

Superadas las intolerancias, rispideces e ineficiencias que caracterizaron los primeros años luego de recuperada la conducción democrática de la Facultad, nos congratulamos por la apertura de un diálogo plural sin distinciones ideológicas, ni personalismos, que ha llevado a la concreción de un clima de trabajo fraterno y productivo en el que se abordaron temas fundamentales para nuestra sociedad y la Universidad. Lejos de un discurso diletante, las construcciones colectivas se han ido sucediendo y nuestra Facultad tiene hoy un lugar central en el reconocimiento público de los problemas de la salud de la población. La sede ha sido restaurada y convoca a un permanente encuentro respetuoso de generaciones de estudiantes, egresados, docentes. Un edificio que se caracteriza por un clima de trabajo, de estudio y de encuentro que nos enorgullece a todos.

Con una metodología universitaria ejemplar y una participación colectiva sin precedentes en la historia de la Facultad, con un entusiasmo vigorizante de las generaciones mas jóvenes de estudiantes el Proyecto de Centro Médico ha sido sin duda uno de los ejes fundamentales para la participación de nuestro gremio en la temática de formación de nuevos recursos humanos para la salud. La renovación edilicia, la autonomía de gestión, las propuestas de inserción en la red sanitaria nacional, son requerimientos necesarios para que podamos formar mejores recursos humanos. El programa de fortalecimiento académico abrirá nuevas posibilidades de crecimiento para las generaciones que deberán ponerlo en funcionamiento pleno en el nuevo siglo. Desde allí se irradiarán las nuevas prácticas médicas que fortalecerán nuestra labor profesional en todo el país.

El SMU ya fijó una posición respecto al ingreso de estudiantes a la Facultad de Medicina. Sin embargo siguen ingresando a Facultad, jóvenes cuya decisión de ser profesionales médicos es tomada a los 16-17 años y que entran en un tubo sin comunicaciones laterales con otras opciones de educación superior. La mortalidad en ese tubo es obscena, ya que sólo 35% llega al final. Somos responsables y asumimos nuestro compromiso de seguir aportando nuevas ideas para resolver este tema de tan honda responsabilidad social. La posibilidad de crear a nivel universitario un escalón inicial de 3-4 años (similar a los colleges) que incremente la capacidad de los jóvenes en áreas interconexas como las matemáticas y física, ciencias de la vida, ciencias humanísticas-sociales y artes, puede resolver el dilema y permitir opciones de salida que pueden llegar a canalizarse en una carrera profesional médica a los 21-22 años desde donde en 3-4 años lograrían la capacidad para ejercer la profesión. Los que no deciden esta carrera profesional pueden entonces optar por su inserción en la sociedad u otras carreras. Confiamos que desde el SMU podamos aportar nuevas ideas en este desafío de resolver la educación superior. La Facultad de Medicina ha creado ese nuevo ámbito plural y clima sereno para la discusión.

Asimismo creemos que la Universidad en sus mecanismos centrales debe reformarse y lo mismo los gremios que en ella participan. Las dificultades encontradas por la Facultad de Medicina en sus planteos a nivel del Consejo Directivo Central deben cesar.


HEMOS SUSTENTADO ESTOS PRINCIPIOS CON COHERENCIA

En todas estas propuestas y concreciones queremos hacer especial énfasis en que sólo nos mantienen unidos los principios, sólo nos identificamos en la lucha gremial por haber mantenido coherencia en la defensa de estos principios. Ud. lo sabe y confiamos en que nuevamente nos acompañe y si nunca lo hizo encuentre en esta plataforma elementos convincentes y gente de confianza.

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