Montevideo, 3 de julio de 2001
Señor
Rector de la Universidad de la República
Ing. Rafael Guarga
Presente
De nuestra mayor consideración:
El Sindicato Médico del Uruguay se hace un honor adherir al justo homenaje que se organiza al ex Rector de la Universidad Ing. Oscar Maggiolo, que ejerció con dignidad tan alto cargo entre los años 1966 y 1972.
Por haberlo conocido personalmente y tratado frecuentemente, sabemos que el Ing. Maggiolo fue Rector en un período muy complicado de la vida del país. Él había encarado un Rectorado profundamente transformador de la Universidad, presentando al Consejo Directivo Central -que llegó a aprobar- un plan de reestructura de la Universidad de la República, avanzado y visionario, superando las viejas fronteras de las Facultades aisladas, para integrar horizontalmente en Institutos y Áreas de gran proyección futura.
Lamentablemente planes tan valiosos no pudieron ejecutarse porque en Uruguay se produjo una profunda crisis política. En efecto, en 1968 fue asesinado el estudiante Líber Arce, y el Ing. Maggiolo, en una de sus intervenciones en oportunidad de los homenajes, dijo justamente que ese no era un momento de grandes transformaciones, sino un momento en que la Universidad debía defender su propia autonomía. Él se dedicó básicamente a ese objetivo, y lo hizo con altura, dignidad y profunda convicción democrática.
Conocimos al Rector Maggiolo cuando uno de nosotros era Secretario General de la Federación de Estudiantes Universitarios del Uruguay (FEUU). Pero valoramos también con cariño su dedicación a la mediación en conflictos sindicales, junto al Sindicato Médico y sus autoridades, siendo un referente permanente para buscar soluciones y superar conflictos.
Lo conocimos también desde otro ángulo, en el exilio en Venezuela, y somos testigos de su inquebrantable dedicación al restablecimiento de la democracia en Uruguay durante la dictadura militar.
Consideramos de toda justicia el homenaje que la Universidad de la República le tributa a veinte años de su muerte, porque desde la restitución de la democracia no se había podido hacerlo.
El Ing. Maggiolo murió en el exilio y sus restos nunca fueron repatriados. Por eso este homenaje, en la Universidad que él tanto quiso y a la que dedicó sus mejores afanes y gran parte de su talento, es un justo tributo a él y a su esposa, que murieron ambos en el exilio.
Este homenaje es a la vez una evocación de una época muy dura, y un tributo a un hombre digno y universitario ejemplar, que supo defender a la Universidad con valor y grandeza, honrando a docentes, estudiantes y egresados.
Reciba nuestros más cálidos saludos y nuestra adhesión institucional y personal a tan merecido homenaje.
Cordialmente,
Secretario
Presidente